sábado, 1 de enero de 2011

Al límite.

Salvar la vida a alguien es como enamorarse. La mejor droga del mundo. Días después aún caminas por las calles y todo te parece infinito. Una vez, durante varias semanas, no podía sentir el suelo, todo lo que tocaba era ligero... La abundancia se abría a mis pies, caían flores del bolsillo. Te preguntas si te has vuelto inmortal, si también has salvado tu propia vida. Dios ha pasado a través de ti. Por qué negarlo... durante ese preciso instante,¿fui Dios?

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