





“Puede que yo sea la única persona sobre la faz de la tierra que sepa que eres la mujer más fantástica del mundo. Puede que yo sea el único que aprecie lo asombrosa que eres en cada una de las cosas que haces y en como eres, y en cada uno de los pensamientos que tienes y en como dices lo que quieres decir y en como casi siempre quieres decir algo que tiene que ver con ser sincera y buena. Y creo que la mayoría de la gente se pierde eso de ti y yo les observo preguntándome como pueden verte traerles su comida y limpiar sus mesas y no captar que acaban de conocer a la mujer más maravillosa que existe. Y si, el echo de que si lo capte me hace sentir bien conmigo mismo”.
Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día, y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos, y eso será donde menos te lo esperas, en el instituto, en el supermercado, en mitad de una huida. Y cuando llegas descubres que ahí no acaba todo, que el final de un camino solo es el principio de otro, y lo único importante es que estas tocando con la yema de los dedos, eso que has estado soñando toda tu vida, y ya solo importa el hoy, el presente y lo que queda por venir.